La tiamina, piridoxina y cianocobalamina pertenecen al grupo B. Ese grupo ayuda a transformar los alimentos en energía. Cada una de ellas tiene funciones específicas.
La tiamina ayuda a procesar los carbohidratos, lo que mejora la energía y el funcionamiento del aparato nervioso. La piridoxina participa en la formación de neurotransmisores y en la producción de glóbulos rojos. La cianocobalamina apoya la formación de las células nerviosas y las células sanguíneas.
El uso combinado de las tres vitaminas, es decir, la tiamina piridoxina cianocobalamina, ayuda a que el cuerpo trabaje mejor. Si hay poca cantidad de solo una de ellas, los procesos pueden fallar y provocar cansancio, debilidad o problemas de memoria.



