El precio de la fluoxetina puede cambiar mucho por varias razones. Depende de si elegimos una versión genérica o una de marca. Las diferentes presentaciones, como tabletas o cápsulas, también afectan el precio. Además, el número de miligramos en cada dosis es otro punto que influye. Los medicamentos de patente suelen costar más que los genéricos, aunque tienen la misma sustancia activa.











