En el contexto de la salud sexual masculina, mejora la función eréctil al facilitar el flujo sanguíneo hacia el pene durante la estimulación sexual, ayudando a lograr y mantener una erección firme. Su mecanismo de acción se basa en la inhibición de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5), una enzima que restringe la circulación en los cuerpos cavernosos del pene. Al bloquearla, se favorece la vasodilatación, mejorando la respuesta eréctil sin generar erecciones espontáneas.











