Lexapro funciona como un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS). Esto significa que incrementa la disponibilidad de serotonina, un neurotransmisor clave para la regulación emocional.
En pacientes con Alzheimer, este mecanismo puede contribuir a:
- Mejorar el estado de ánimo
- Disminuir la ansiedad persistente
- Favorecer mayor estabilidad emocional en el día a día
Aunque su acción no influye en la progresión de la enfermedad, equilibrar el área emocional es fundamental para el bienestar global del paciente.









