Altruline incrementa los niveles de serotonina en áreas cerebrales relacionadas con el estado de ánimo y la regulación emocional. En personas con párkinson, este efecto puede traducirse en:
- Disminución de la tristeza persistente
- Reducción de la ansiedad y tensión emocional
- Mayor estabilidad afectiva
La sertralina es uno de los ISRS más utilizados en pacientes con trastornos neurológicos debido a su buena tolerancia y a su capacidad para mejorar la respuesta emocional sin interferir con los tratamientos dopaminérgicos.









