Actúa de manera local en el sistema digestivo y no afecta el sistema nervioso central ni modifica la sensación de hambre. Su función principal es reducir la absorción de grasas provenientes de los alimentos.
Cuando se combina con una dieta baja en grasas y un plan de actividad física regular, puede favorecer una pérdida de peso progresiva y clínicamente significativa.









