Actúa como agonista del receptor PPAR-gamma, regulando la expresión de genes involucrados en el metabolismo de glucosa y lípidos. Al mejorar la sensibilidad a la insulina, ayuda a controlar niveles elevados de glucosa, un factor clave para prevenir daño metabólico y gastrointestinal asociado a la diabetes.
Además, favorece la reducción de la inflamación sistémica, lo cual puede disminuir la irritación gastrointestinal y mejorar la función intestinal. Esto contribuye a una mejor digestión y absorción de nutrientes, fundamentales para el bienestar general.



