Las cápsulas de Centella Asiática liberan una dosis precisa de extracto concentrado, combinada con niacinamida y adenosine, ingredientes reconocidos por su capacidad para unificar el tono, mejorar la elasticidad y reforzar la barrera cutánea.
Al fundirse sobre la piel, las microesferas doradas se disuelven y liberan sus principios activos, estimulando la regeneración celular y aportando un brillo natural desde la primera aplicación.
El extracto de Centella de Madagascar, obtenido mediante un proceso de purificación en frío, conserva intactas sus propiedades calmantes, antioxidantes y reparadoras, ayudando a brindar confort a la piel y mejorar la textura del rostro.



