Finasterida pertenece a una clase de fármacos conocidos como inhibidores de la 5-alfa-reductasa tipo II, enzima responsable de convertir la testosterona en dihidrotestosterona (DHT), una hormona clave en el crecimiento del tejido prostático. Al reducir los niveles de DHT en el organismo, este medicamento logra disminuir progresivamente el tamaño de la próstata, lo que mejora el flujo urinario, reduce la urgencia miccional y disminuye la necesidad de orinar durante la noche (nicturia).
El efecto terapéutico de este principio activo suele observarse tras varias semanas o meses de tratamiento continuo. Su acción progresiva también permite reducir el riesgo de complicaciones como la retención urinaria aguda o la necesidad de cirugía prostática.











