Actúa sobre el cerebro de manera eficaz al estabilizar las membranas neuronales, lo que reduce la excitabilidad de las células cerebrales. De esta forma, evita que las señales eléctricas anormales se propaguen a través del cerebro, previniendo las crisis convulsivas. Esta acción ayuda a controlar tanto las crisis parciales como las generalizadas, mientras ofrece una protección eficaz contra las convulsiones.











