Uno de los efectos positivos de la memantina es que puede contribuir a que el paciente mantenga un nivel funcional de capacidades cognitivas esenciales. Esto incluye procesos como la atención básica, la orientación en actividades diarias o la capacidad para responder de manera más consistente a estímulos familiares.
Este sostén cognitivo no implica revertir el avance de la enfermedad, pero sí puede favorecer una mayor continuidad en tareas simples que ayudan a preservar autonomía relativa por más tiempo.









