El funcionamiento de Prezista se centra en la inhibición de la enzima proteasa, una proteína esencial que el VIH-1 necesita para reproducirse. Al bloquear esta enzima, impide que el virus madure y se convierta en una forma que pueda infectar nuevas células, lo cual es fundamental para mantener la carga viral en niveles indetectables y, por ende, mejorar la calidad de vida de las personas que viven con el VIH-1.






