Puede causar fiebre, alteraciones hepáticas, reacciones durante la infusión o hipersensibilidad. El equipo médico revisa pruebas del hígado y medicamentos concomitantes. No es útil para infecciones bacterianas ni virales.
La caspofungina se prepara con técnicas específicas y no se administra en bolo. La dosis de carga y las dosis posteriores mantienen concentraciones útiles frente al hongo; omitir la primera o interrumpir el esquema puede afectar el tratamiento. En candidiasis invasiva, los cultivos de control y la búsqueda del foco ayudan a definir la duración. Catéteres, abscesos u otros sitios infectados pueden requerir medidas adicionales. Alfanar no cubre todos los hongos y su penetración varía entre tejidos, por lo que la selección corresponde a infectología y no solo al nombre de la micosis. En infecciones graves, la selección del medicamento debe basarse en el microorganismo probable o identificado, el sitio afectado, la función de órganos y la epidemiología local. La mejoría inicial no sustituye el cumplimiento del esquema ni el control clínico. Cultivos, estudios de imagen y marcadores clínicos permiten confirmar si la respuesta es suficiente. Cuando el paciente no mejora, se revisan absorción, sensibilidad, foco persistente e interacciones antes de prolongar o cambiar el tratamiento.