Trabaja inhibiendo la ARN polimerasa de las bacterias, un paso clave en la producción de proteínas bacterianas. Al bloquear esta enzima, evita que las bacterias se reproduzcan y sobrevivan. Es especialmente útil en bacterias intracelulares o de crecimiento lento, como Mycobacterium tuberculosis.
Por esta razón, es utilizado en tratamientos prolongados donde se busca erradicar la infección completamente y evitar recaídas. Se administra generalmente en combinación con otros fármacos para reducir el riesgo de resistencia.





