El principio activo docetaxel actúa interfiriendo en el proceso natural de división celular. Su mecanismo consiste en unirse a la tubulina, una proteína esencial en la formación del citosqueleto de las células. Al estabilizar los microtúbulos e impedir su desintegración, detiene la división de las células cancerosas, evitando que sigan multiplicándose. Este efecto antimitótico contribuye a ralentizar el crecimiento tumoral y favorece una respuesta más efectiva del organismo frente al cáncer.









