Los trastornos hematológicos comprenden una variedad de condiciones que afectan los componentes sanguíneos, como los glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas, y los elementos del plasma. Estas enfermedades pueden presentar síntomas variados como fatiga extrema, hemorragias espontáneas o incluso infecciones recurrentes. El tratamiento adecuado puede mejorar significativamente la calidad de vida de quien las padece.




