Brilinta, un medicamento antidepresivo plaquetario, desempeña un papel vital en la disminución del riesgo de trombosis. La dosis de 90 mg se ha vuelto estándar para muchos pacientes en riesgo. Este fármaco actúa impidiendo que las plaquetas se agrupen, reduciendo así la probabilidad de formación de coágulos.




