Puede causar dolor en el sitio de aplicación, náuseas, diarrea, dolor abdominal, alteraciones de la vesícula biliar y cambios en la glucosa. El médico puede solicitar controles de glucosa, función tiroidea, hígado y vesícula. La dosis y los intervalos dependen de la enfermedad y de la respuesta clínica.
El seguimiento no se limita a observar si disminuyen los síntomas. En acromegalia se valoran concentraciones hormonales, cambios clínicos y posibles complicaciones metabólicas o cardiovasculares. En tumores neuroendocrinos se revisan la frecuencia de episodios, la evolución de la enfermedad y la tolerancia al tratamiento. Como la formulación LAR libera octreótida durante varias semanas, respetar el intervalo indicado es esencial para mantener una exposición estable. Si una aplicación se retrasa, no debe compensarse sin instrucciones del equipo tratante.