Las infecciones por hongos en las uñas pueden comenzar con una mancha blanca o amarilla bajo la punta de la uña. A medida que la infección avanza, el hongo puede provocar decoloración, engrosamiento y deterioro de las uñas. Factores como humedad constante, calzado inapropiado o un sistema inmunológico debilitado pueden aumentar el riesgo.










