A diferencia de la dosis de inicio, la formulación de irbesartán de 300 mg se utiliza típicamente como dosis de mantenimiento o para pacientes con un grado de hipertensión más difícil de controlar.
- Propósito: Continuar el bloqueo potente del receptor de angiotensina II para conseguir una vasodilatación sostenida y la consiguiente reducción de la presión.
- Indicaciones relevantes: Además del control de la hipertensión arterial esencial, esta dosis es crucial en el tratamiento de la nefropatía diabética en pacientes con diabetes tipo 2 e hipertensión, donde se requiere un control agresivo de la presión para proteger la función renal.









