Su eficacia se centra en su capacidad para dilatar los vasos sanguíneos y reducir la presión pulmonar. Esto alivia el esfuerzo del corazón y mejora el transporte de oxígeno por el cuerpo, permitiendo a los pacientes disfrutar de una mejor calidad de vida. Su función es vital para aquellos que experimentan síntomas de fatiga severa y falta de aliento debido a su condición cardiaca.







