Si vives con asma, EPOC o cualquier condición que afecte tu respiración, saber cómo se usa un inhalador correctamente es tan importante como recibir el medicamento adecuado. Una técnica incorrecta puede reducir drásticamente la cantidad de fármaco que llega a tus pulmones, lo que disminuye su efectividad, aumenta el riesgo de crisis respiratorias y puede llevarte a usar más dosis de las necesarias. Aprender a usarlo paso a paso te ayudará a tener un mejor control de tus síntomas y mejorar tu calidad de vida.
En BuscaMed contamos con inhaladores en distintas presentaciones—polvo seco, aerosol y soluciones para nebulizar—disponibles bajo receta médica, con envíos a todo México.
Tipos de inhaladores y sus diferencias
No todos los inhaladores funcionan de la misma manera, y elegir el adecuado depende de tu diagnóstico, edad, fuerza de inhalación y recomendación médica. Los más utilizados son:
Tipo de inhalador
Descripción
Ejemplos
Inhaladores presurizados de dosis medida (MDI)
Liberan el medicamento en forma de aerosol mediante un cartucho presurizado. Requieren coordinación entre inhalación y pulsación. Pueden usarse con espaciador para mejorar la llegada del fármaco a los pulmones.
Salbutamol aerosol
Seretide Evohaler
Alvesco aerosol
Inhaladores de polvo seco (DPI)
Requieren una inhalación profunda y fuerte para activar la dosis. No utilizan propelentes y permiten una dosificación más precisa.
Symbicort Turbuhaler
Relvare Ellipta
Pulmicort Turbuhaler
Dispositivos Respimat
Liberan una nube fina de medicamento sin gas presurizado, facilitando su llegada incluso con inhalaciones lentas.
Combivent Respimat
Spiriva Respimat
Preparación antes de usar un inhalador
Preparar correctamente tu inhalador antes de cada uso es fundamental para asegurar que la dosis llegue eficazmente a tus pulmones y para evitar problemas de funcionamiento. Antes de inhalar:
- Agita el dispositivo si es aerosol presurizado (MDI): Esto mezcla el medicamento con el propelente, garantizando que la dosis liberada sea uniforme.
- Revisa la fecha de caducidad: Los medicamentos vencidos pueden perder eficacia y no controlar los síntomas como deberían.
- Asegúrate de que la boquilla esté limpia: Restos de polvo, polvo del medicamento o partículas pueden obstruir la salida y reducir la cantidad de fármaco que llega a tus pulmones.
- Verifica el contador de dosis: Muchos inhaladores modernos incluyen un contador para saber cuántas dosis quedan; esto evita quedarte sin medicamento inesperadamente y asegura un tratamiento continuo.
Tomarte unos segundos para preparar correctamente tu inhalador contribuye a que cada dosis sea efectiva, reduce el riesgo de exacerbaciones y mejora el control de enfermedades respiratorias como asma y EPOC.
Cómo se usa un inhalador correctamente
El uso correcto de un inhalador garantiza que la medicación llegue a los pulmones de manera óptima, aumentando su eficacia y reduciendo la probabilidad de efectos secundarios. Sigue estos pasos cuidadosamente:
- Exhala profundamente para vaciar los pulmones antes de inhalar el medicamento. Esto permite que la dosis entre en los pulmones sin obstáculos y se distribuya de manera más efectiva.
- Coloca la boquilla entre los labios, sellándola sin morderla. Un buen sellado evita fugas y asegura que todo el medicamento se dirija hacia las vías respiratorias.
- Inhala lentamente mientras presionas el inhalador una vez (para MDI). La coordinación entre inhalación y activación del dispositivo es crucial para que la dosis llegue hasta los bronquios.
- Sigue inhalando hasta llenar los pulmones. Esto maximiza la cantidad de medicamento que llega a las áreas afectadas.
- Retén la respiración entre 5 y 10 segundos para permitir que las partículas se depositen en los bronquios y alvéolos, optimizando la absorción.
- Exhala lentamente, alejando el dispositivo de tu boca. Evitar la exhalación sobre la boquilla reduce el desperdicio del medicamento y mantiene limpio el dispositivo.
- Si necesitas una segunda dosis, espera de 30 a 60 segundos antes de repetir, permitiendo que el primer disparo se asiente en los pulmones y optimizando la eficacia de la segunda dosis.
Para inhaladores de polvo seco, el paso de presionar el inhalador no aplica; la activación se realiza mediante una inhalación profunda y fuerte que libera la dosis. Practicar regularmente la técnica bajo supervisión médica o con un educador en inhaloterapia ayuda a evitar errores comunes y garantiza que cada dosis sea efectiva para controlar síntomas de asma o EPOC.
Errores comunes al usar un inhalador
Saber cómo se usa un inhalador es clave para que el medicamento llegue a los pulmones y tenga el efecto deseado. Sin la técnica adecuada, incluso fármacos efectivos pueden perder eficacia. A continuación, se presentan los errores más frecuentes y cómo corregirlos:
Error frecuente
Consecuencia
Corrección
No exhalar antes de inhalar
Menor absorción del medicamento
Vacía completamente los pulmones antes de cada dosis para permitir que el fármaco llegue más profundo
Mala coordinación inhalación–disparo
Poca llegada del medicamento a los pulmones
Usar espaciador o dispositivos como Respimat; practicar la coordinación bajo supervisión médica
No limpiar el dispositivo
Obstrucciones o mal funcionamiento
Limpieza semanal del inhalador con paño seco, retirando restos de medicamento o polvo
Inhalar muy rápido en aerosol
Depósito del medicamento en garganta y boca
Inhalar lenta y profundamente para que el fármaco llegue a los bronquios
Dominar el uso de tu inhalador puede ayudarte a prevenir crisis, reducir visitas a urgencias y aprovechar al máximo tu tratamiento. Si necesitas cambiar de dispositivo en BuscaMed podemos ayudarte con alternativas bajo receta médica.
Nota: Este contenido es informativo y no sustituye la evaluación de un profesional de la salud. La elección del inhalador y la forma de administración deben realizarse bajo supervisión médica.