El uso de broncodilatadores es fundamental para el manejo del asma y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Comprender los tipos de broncodilatadores disponibles y cómo actúan permite elegir el tratamiento más adecuado junto con tu médico. Estos medicamentos ayudan a mejorar la respiración al relajar el músculo liso de los bronquios, favoreciendo un flujo de aire más eficiente y un mejor control de los síntomas. En BuscaMed puedes encontrar opciones en diferentes presentaciones según prescripción médica.
¿Qué son los broncodilatadores?
Los broncodilatadores son medicamentos que actúan relajando el músculo liso bronquial, permitiendo la apertura de las vías respiratorias y un mayor flujo de aire. Se utilizan principalmente para:
- Asma persistente
- EPOC
- Bronquitis crónica
- Enfisema
- Síntomas como disnea, sibilancias y opresión torácica
Generalmente, se administran por vía inhalada (aerosol, polvo seco, cápsulas o nebulización), lo que proporciona acción localizada y menor absorción sistémica.
Tipos de broncodilatadores según su función clínica
Los broncodilatadores se utilizan para abrir las vías respiratorias y mejorar el paso del aire hacia los pulmones, pero no todos funcionan igual ni tienen la misma finalidad terapéutica. Dependiendo de la duración de su efecto y el tipo de broncoconstricción que tratan, pueden emplearse para alivio inmediato o como tratamiento de mantenimiento continuo en enfermedades crónicas como asma y EPOC.
Los broncodilatadores de acción corta actúan en pocos minutos y se utilizan como medicación de rescate durante episodios agudos de falta de aire, broncoespasmo o crisis asmática. Su efecto no es prolongado, por lo que no sustituyen tratamientos de mantenimiento.
Tipo
Principio activo
Presentaciones comunes
Uso terapéutico principal
SABA (agonistas beta-2 de acción corta)
Salbutamol, Levalbuterol
Aerosoles, inhaladores MDI
Alivio inmediato en crisis asmáticas
SAMA (antimuscarínicos de acción corta)
Ipratropio
Nebulización, MDI
Obstrucción aguda, broncoespasmo
Combinados SABA + SAMA
Ipratropio + Salbutamol
Combivent Respimat
Crisis con obstrucción persistente
Los broncodilatadores de acción prolongada ofrecen efecto sostenido de 12 a 24 horas, por lo que se emplean como tratamiento de mantenimiento en pacientes con EPOC o asma persistente. No están indicados para crisis súbitas y, en muchos casos, se combinan con corticosteroides inhalados para mayor control clínico.
Tipo
Sustancias
Ejemplos comerciales
Objetivo terapéutico
LABA (agonistas beta-2 prolongados)
Formoterol, Salmeterol
Vannair, Onbrize, Seretide
Control diario de síntomas y mejora del flujo aéreo
LAMA (antimuscarínicos prolongados)
Aclidinio, Tiotropio
Duaklir, Spiriva
Reducción de exacerbaciones y mejor tolerancia al ejercicio
Funciones adicionales de los broncodilatadores
Además de dilatar las vías respiratorias, pueden:
- Reducir inflamación cuando se combinan con corticosteroides
- Mejorar oxigenación y ventilación
- Disminuir hiperinflación pulmonar en EPOC
- Controlar la producción excesiva de moco
La mejor respuesta clínica suele obtenerse con combinaciones ICS + LABA, LABA + LAMA o terapia triple en casos avanzados.
Al elegir entre los diferentes tipos de broncodilatadores, es importante considerar la severidad de tus síntomas, tu técnica de inhalación y la evaluación médica. Cada categoría tiene funciones específicas y no todos los dispositivos funcionan igual para todas las personas.
El medicamento adecuado depende del diagnóstico, la frecuencia de los síntomas y la recomendación de tu profesional de la salud. En BuscaMed podrás encontrar alternativas en aerosol, polvo seco, viales para nebulizar y dispositivos Respimat.
Nota: Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. La elección y dosificación de broncodilatadores debe realizarse bajo supervisión médica.