La administración de Blodivit debe realizarse bajo supervisión médica, con ajustes individualizados según el perfil lipídico, la función renal y la presencia de otras comorbilidades. Entre los efectos adversos posibles se incluyen molestias musculares, cefalea o alteraciones digestivas. El seguimiento clínico periódico permite evaluar tolerancia, eficacia y cumplimiento de metas lipídicas, minimizando riesgos en pacientes con ERC.
El tratamiento se complementa con cambios en el estilo de vida: dieta baja en grasas saturadas, actividad física regular, control del peso, suspensión del tabaco y manejo adecuado de la glucosa en pacientes diabéticos. En personas con ERC, estas recomendaciones deben personalizarse según la etapa de la enfermedad y las condiciones clínicas asociadas.
Si presentas dislipidemia o factores de riesgo cardiovascular, consulta con tu médico y explora las opciones disponibles bajo supervisión profesional.
Nota: Este contenido es únicamente informativo y no reemplaza la consulta, diagnóstico ni tratamiento indicado por un profesional de la salud. El uso de Blodivit 10 mg en pacientes con ERC debe realizarse siempre bajo prescripción y seguimiento médico.