La amantadina es un medicamento utilizado desde hace varias décadas en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, especialmente para controlar síntomas motores que afectan la movilidad y la calidad de vida. Aunque no sustituye a otros fármacos como la levodopa, su perfil farmacológico la convierte en una opción valiosa como monoterapia en etapas tempranas o como complemento terapéutico.
¿Qué es la amantadina y cómo actúa?
La amantadina es un fármaco con doble función: modulador dopaminérgico y antiviral. En el contexto del párkinson, su relevancia radica en su capacidad para aumentar la liberación de dopamina y bloquear receptores NMDA, lo cual ayuda a mejorar la comunicación neuronal y reducir la excitotoxicidad.
Este mecanismo combinado permite disminuir rigidez, temblores y bradicinesia, tres de los síntomas motores que más interfieren con las actividades diarias de los pacientes.
Beneficios en el tratamiento del párkinson
Su uso ha mostrado beneficios concretos en distintas fases de la enfermedad:
- Reducción de discinesias inducidas por el uso prolongado de levodopa.
- Disminución de periodos “off”, momentos en los que el medicamento principal pierde efectividad temporalmente.
- Mejoría en la movilidad y reducción de rigidez muscular.
- Alternativa útil cuando otros tratamientos no se toleran bien.
Muchas veces se utiliza como adyuvante para mejorar el control motor sin necesidad de incrementar dosis de levodopa, lo cual ayuda a evitar efectos adversos asociados a dosis más altas.
Efectos secundarios y precauciones
Como cualquier tratamiento neurológico, la amantadina debe ser vigilada por un especialista. Entre los efectos secundarios reportados se incluyen:
- Mareos o confusión
- Insomnio
- Náuseas
- Hinchazón en piernas
- Alteraciones leves del estado de ánimo
Si bien suele ser bien tolerada, su uso requiere ajustes en personas mayores, pacientes con insuficiencia renal o personas que toman otros medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso.
No debe iniciarse, suspenderse o modificarse sin supervisión médica, ya que un uso incorrecto podría agravar los síntomas o generar efectos indeseados.
¿Es la amantadina adecuada para todos los pacientes?
No todos los casos de párkinson evolucionan de la misma manera. La adecuación de la amantadina depende de:
- Etapa de la enfermedad
- Síntomas predominantes
- Tratamientos previos
- Respuesta individual
- Condiciones médicas adicionales
Por ello, la valoración personalizada es indispensable. El médico determinará si la amantadina es una opción inicial, un complemento o un ajuste necesario dentro del esquema terapéutico del paciente.
Nota: La información presentada es de carácter informativo y no sustituye la consulta médica. La amantadina debe utilizarse únicamente bajo indicación y supervisión profesional.
