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Antidepresivos ISRS en el manejo del párkinson

En la enfermedad de Parkinson, los síntomas motores suelen recibir la mayor atención. Sin embargo, una parte importante de los pacientes experimenta alteraciones emocionales que pueden ser igual de incapacitantes. Entre ellas destacan la depresión, la ansiedad, la irritabilidad y los cambios en la motivación.

En este contexto, los antidepresivos ISRS (Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina) se han convertido en una herramienta clave para mejorar el bienestar psicológico y la calidad de vida.

¿Qué son los antidepresivos ISRS?

Los ISRS son medicamentos diseñados para aumentar la disponibilidad de serotonina, uno de los principales neurotransmisores involucrados en la regulación emocional.

En pacientes con párkinson, los niveles y la función de varios neurotransmisores —incluida la serotonina— pueden alterarse, lo que contribuye al desarrollo de síntomas afectivos. Gracias a su buen perfil de seguridad y a que no interfieren con los tratamientos dopaminérgicos, se consideran una de las opciones más utilizadas cuando el párkinson afecta el estado de ánimo.

Beneficios específicos de los ISRS en el párkinson

Los ISRS se utilizan con frecuencia en párkinson debido a su perfil de seguridad, su tolerancia relativamente buena en adultos mayores y su capacidad para mejorar síntomas emocionales sin interferir significativamente con la respuesta motora del tratamiento dopaminérgico. A continuación encontrarás un desarrollo más amplio de los beneficios específicos que aportan en personas con párkinson.

1. Reducción de la depresión asociada a la enfermedad

La depresión en el párkinson no siempre responde a los mismos mecanismos que la depresión primaria. Aun así, los ISRS han mostrado eficacia para aliviar:

  • Tristeza persistente
  • Sensación de desánimo
  • Pérdida de interés en actividades
  • Baja motivación

Su acción sobre la serotonina contribuye a restaurar parte del equilibrio emocional.

2. Disminución de la ansiedad

Los episodios de ansiedad, frecuentes en etapas iniciales y avanzadas del párkinson, pueden generar inquietud, tensión muscular y preocupaciones excesivas. Los ISRS ayudan a estabilizar estas respuestas emocionales y mejorar la tolerancia al estrés diario.

3. Mejora del sueño relacionado con la ansiedad o el ánimo

Cuando el insomnio está vinculado a pensamientos acelerados o estados de ánimo alterados, los antidepresivos ISRS pueden contribuir a mejorar la calidad del descanso, aunque no son fármacos hipnóticos.

4. Contribución a un enfoque integral del paciente

El párkinson requiere una visión que incluya salud física, mental y social. Los ISRS complementan los tratamientos dopaminérgicos ayudando a que el paciente mantenga una mayor funcionalidad emocional.

ISRS más utilizados en pacientes con párkinson

La elección depende del historial médico y la tolerancia del paciente, pero entre los más empleados se encuentran:

  • Sertralina
  • Fluoxetina
  • Escitalopram
  • Citalopram
  • Paroxetina

Todos se administran por vía oral, generalmente una vez al día.

Efectos secundarios

Aunque suelen tolerarse bien, pueden presentarse:

  • Náuseas
  • Somnolencia o insomnio
  • Sequedad bucal
  • Dolor de cabeza
  • Disminución del deseo sexual

Estos efectos suelen ser temporales, pero deben reportarse si persisten.

Consideraciones importantes

Los ISRS no sustituyen los tratamientos dopaminérgicos, además, deben evitarse suspensiones bruscas del medicamento. Tu médico debe vigilar interacciones con otros fármacos, especialmente si eres un paciente plurimedicados. En algunos casos, la combinación de ISRS con terapia cognitivo-conductual puede ofrecer mejores resultados.

Nota: Su uso siempre debe estar guiado por un especialista, considerando las necesidades individuales de cada paciente.

Referencia