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Tipos de hipoglucemiantes orales para tratar la diabetes

La diabetes tipo 2 es una condición crónica que afecta la forma en que el cuerpo regula la glucosa en sangre. Mantener niveles adecuados de azúcar es fundamental para prevenir complicaciones a largo plazo, como enfermedades cardiovasculares, daño renal o neuropatías. Entre las estrategias de tratamiento, los medicamentos desempeñan un papel clave, y los hipoglucemiantes orales son una de las opciones más utilizadas para mejorar el control glucémico de manera segura y efectiva.

¿Qué son los hipoglucemiantes orales?

Los hipoglucemiantes orales son medicamentos utilizados para disminuir los niveles de glucosa en sangre en personas con diabetes tipo 2. Estos fármacos son esenciales para el manejo adecuado de la glucemia y actúan a través de diversos mecanismos, como estimular la liberación de insulina o mejorar la acción de la misma en los tejidos.

Biguanidas: Metformina

La metformina es el fármaco de primera línea en el tratamiento de la diabetes tipo 2. Actúa inhibiendo la producción hepática de glucosa y mejorando la sensibilidad a la insulina en los músculos y el tejido adiposo. Es generalmente bien tolerada y no suele causar hipoglucemia. Además, se ha asociado con una reducción del riesgo cardiovascular.

Sulfonilureas: Secretagogos de Insulina

Las sulfonilureas, como la glibenclamida y la glimepirida, estimulan la liberación de insulina desde el páncreas. Son efectivas en pacientes con función pancreática residual, pero su uso puede aumentar el riesgo de hipoglucemia, especialmente en personas mayores. Su eficacia puede disminuir con el tiempo.

Inhibidores de la Alfa-Glucosidasa

Medicamentos como la acarbosa y el miglitol retrasan la digestión de carbohidratos en el intestino, reduciendo los picos de glucosa después de las comidas. Son útiles como terapia combinada y tienen un bajo riesgo de hipoglucemia. Sin embargo, pueden causar efectos gastrointestinales como flatulencia y diarrea.

Tiazolidinedionas: Sensibilizadores de Insulina

Las tiazolidinedionas, como la pioglitazona, mejoran la acción de la insulina en los músculos y el tejido adiposo. Aunque efectivas, su uso ha disminuido debido a preocupaciones sobre efectos secundarios como retención de líquidos y aumento de peso. Además, pueden aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca en algunos pacientes.

La elección de hipoglucemiantes orales adecuados depende de factores como el perfil del paciente, la presencia de comorbilidades y la respuesta al tratamiento. Es fundamental consultar a un profesional de la salud para determinar la opción terapéutica más adecuada y lograr un control eficaz de la diabetes.

Referencia

Mayo Clinic. (2024). Type 2 diabetes: Diagnosis and treatment. Mayo Foundation for Medical Education and Research. Recuperado en septiembre de 2025 de https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/type-2-diabetes/diagnosis-treatment/drc-20351199

MSD Manual. (2024). Medicamentos para el tratamiento de la diabetes mellitus. MSD Manual Profesional. Recuperado en septiembre de 2025 de https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-endocrinol%C3%B3gicos-y-metab%C3%B3licos/diabetes-mellitus-y-trastornos-del-metabolismo-de-los-hidratos-de-carbono/medicamentos-para-el-tratamiento-de-la-diabetes-mellitus