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Tipos de fármacos alquilantes para tratar el cáncer

Los fármacos alquilantes son una de las bases más importantes de la quimioterapia moderna. Su eficacia radica en la capacidad de alterar el ADN de las células cancerosas, impidiendo que se dividan y crezcan. Gracias a su mecanismo de acción, estos medicamentos se utilizan en múltiples tipos de cáncer y continúan siendo una herramienta clave en los tratamientos oncológicos combinados.

¿Qué son los fármacos alquilantes y cómo actúan?

Los fármacos alquilantes actúan añadiendo grupos alquilo al ADN de las células malignas, lo que provoca daños irreversibles en su estructura genética. Esto impide la replicación celular y conduce a la muerte de las células tumorales, sin afectar de manera significativa a los tejidos sanos cuando se administran bajo supervisión médica. Su uso es especialmente relevante en cánceres hematológicos, de mama, ovario, pulmón y sistema nervioso central.

Principales tipos de medicamentos alquilantes

A continuación, se presentan las principales categorías de este grupo, junto con sus características más destacadas y aplicaciones terapéuticas.

1. Alquilantes clásicos

Entre los medicamentos alquilantes tradicionales destacan:

  • Ciclofosfamida: se emplea en el tratamiento de linfomas, leucemias, cáncer de mama y de ovario.

  • Clorambucilo: indicado principalmente para leucemias linfocíticas crónicas y linfomas no Hodgkin.

Estos medicamentos son valorados por su versatilidad y eficacia, además de poder combinarse con otros agentes quimioterapéuticos para potenciar los resultados del tratamiento.

2. Alquilantes tipo nitrosourea

Los compuestos carmustina y lomustina pertenecen a este grupo. Su principal ventaja es que atraviesan la barrera hematoencefálica, lo que los convierte en una opción fundamental para tratar tumores cerebrales, incluyendo el glioblastoma multiforme. Gracias a esta propiedad única, son clave en terapias donde otras quimioterapias no pueden alcanzar el sistema nervioso central.

3. Complejos de platino

Los complejos de platino —como cisplatino, carboplatino y oxaliplatino— son fármacos alquilantes ampliamente reconocidos por su potencia antitumoral. Actúan formando enlaces cruzados en el ADN, bloqueando la replicación celular. Son esenciales en el tratamiento de cánceres de testículo, ovario, vejiga, pulmón y colorrectal.

Su combinación con otros medicamentos ha mejorado significativamente las tasas de supervivencia en diversos tipos de cáncer sólido.

Efectos secundarios y consideraciones médicas

Aunque son altamente efectivos, los alquilantes pueden provocar efectos adversos que deben ser cuidadosamente monitoreados. Entre los más comunes se incluyen:

  • Náuseas y vómitos
  • Caída del cabello (alopecia)
  • Supresión de la médula ósea, que puede afectar la producción de glóbulos blancos, rojos y plaquetas
  • Fatiga o debilidad general

Por ello, su administración debe realizarse bajo estricta supervisión médica, con controles regulares de sangre para garantizar la seguridad y eficacia del tratamiento.

Antes de iniciar cualquier tratamiento con alquilantes, es fundamental consultar con un oncólogo. Solo un especialista puede determinar el tipo de medicamento adecuado, la dosis y la combinación más efectiva según el tipo de cáncer y el estado del paciente.

Te invitamos a mantenerte informado y hablar con tu médico sobre las opciones disponibles. Comprender los distintos tipos de alquilantes puede marcar una diferencia significativa en tu proceso terapéutico y tu calidad de vida.

Referencia

Colvin, M. (2003). Alkylating Agents. En D. W. Kufe, R. E. Pollock, R. R. Weichselbaum, et al. (Eds.), Holland-Frei Cancer Medicine (6ª ed.). Hamilton (ON): BC Decker. Recuperado en noviembre de 2025, de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK12772/