El colesterol alto y la presión arterial alta son dos de los principales factores de riesgo cardiovascular a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ambos pueden aumentar las probabilidades de sufrir infartos o accidentes cerebrovasculares si no se controlan adecuadamente. La buena noticia es que una alimentación equilibrada puede ser una herramienta poderosa para prevenir y reducir estos problemas sin depender exclusivamente de la medicación.
Adoptar una dieta saludable, rica en frutas, verduras, cereales integrales y grasas buenas, puede disminuir los niveles de colesterol LDL (“malo”) y estabilizar la presión arterial. Estos ajustes simples, junto con el ejercicio y una buena hidratación, pueden mejorar significativamente la salud del corazón.
Alimentos que ayudan a reducir el colesterol alto
Diversos estudios del National Institutes of Health (NIH) confirman que la fibra soluble reduce la absorción del colesterol en el intestino. Alimentos como la avena, frijoles, lentejas, manzanas y cítricos son excelentes fuentes de este tipo de fibra.
Además, las grasas insaturadas (presentes en el aguacate, el aceite de oliva, las nueces y el pescado azul) ayudan a aumentar el colesterol HDL, que actúa como un “limpiador” del exceso de grasa en las arterias. Reemplazar las grasas saturadas (como la manteca o los embutidos) por opciones vegetales puede generar una diferencia notable en pocas semanas.
Control de la presión arterial mediante la dieta
El exceso de sodio (sal) es uno de los mayores desencadenantes de hipertensión arterial. La Asociación Americana del Corazón (AHA) recomienda no superar los 2,300 mg de sodio diarios, y lo ideal es mantenerse por debajo de los 1,500 mg. Reducir el consumo de alimentos procesados y enlatados es clave, ya que suelen contener grandes cantidades de sal.
Incorporar alimentos ricos en potasio, magnesio y calcio puede ayudar a regular la presión arterial de manera natural. El potasio, por ejemplo, ayuda a equilibrar los efectos del sodio en el organismo. Algunas opciones recomendadas son: plátanos, espinacas, papas, yogur bajo en grasa y almendras.
Una dieta basada en el plan DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) ha demostrado reducir la presión arterial sistólica en tan solo dos semanas, combinando frutas, verduras, proteínas magras y bajo contenido de sodio.
Ejercicio e hidratación para controlar el colesterol alto y la presión arterial alta
La alimentación por sí sola no basta. El ejercicio físico regular —al menos 150 minutos semanales de actividad moderada— mejora la circulación, regula el metabolismo y ayuda al cuerpo a utilizar la insulina de manera más eficiente. Actividades como caminar, nadar o andar en bicicleta fortalecen el sistema cardiovascular y reducen tanto el colesterol como la presión arterial.
Por otra parte, mantenerse bien hidratado permite que la sangre fluya con mayor facilidad, evitando sobrecargar el corazón. Beber suficiente agua y evitar el consumo excesivo de alcohol o bebidas azucaradas también contribuye a mantener los niveles de presión dentro de rangos saludables.
Controlar el colesterol alto y la presión arterial alta no siempre requiere medicamentos; muchas veces, el cambio empieza con lo que pones en tu plato. Optar por alimentos frescos, reducir el sodio y mantener un estilo de vida activo puede transformar tu salud cardiovascular.
Sin embargo, si tu médico te ha recetado tratamiento para controlar el colesterol o la hipertensión, asegúrate de adquirir tus medicamentos en un sitio seguro y confiable. Encuentra tus medicamentos en BuscaMed y cuida tu salud con la confianza de una farmacia en línea segura y verificada.